El mejor tratamiento para el dolor de muelas

Dolor de muelas

Lo más importante para combatir el dolor de muelas es la prevención y al respecto debes saber que la mayoría de casos de dolor dental en general es producido por caries. La mejor prevención es, por tanto, seguir una correcta higiene bucal así como acudir regularmente a tu dentista para evitar complicaciones y detectar posibles problemas leves antes de que se conviertan en problemas graves.
Los medicamentos contra el dolor de muelas

Para calmar un dolor de muelas se puede recurrir a una amplia variedad de remedios, el mejor de ellos va a depender de muchos factores. Algunos de estos remedios serán mejores para dolores leves mientras que otros irán mejor cuándo el dolor sea muy intenso o cuándo existan problemas dentales serios. Para prevenir al máximo estos problemas serios, o que problemas leves se compliquen, la única recomendación que puedo hacerte es que acudas al odontólogo si sientes dolor dental por mas de un par de días y que no esperes si el dolor es intenso.

Hasta que el dentista haga el diagnóstico apropiado se puede recurrir a tratamientos que nos alivien ese dolor tan molesto. Los más utilizados son medicamentos de venta libre (que no necesitan receta médica) como el paracetamol, el ibuprofeno y los AINEs en general (antiinflamatorios no esteroideos).

Es muy común el uso de antibióticos para un dolor de muelas. Vas a la farmacia, dices que te duele una muela y te dan, por ejemplo, un ibuprofeno y una amoxicilina. Si en tu farmacia hacen esto sin tener una receta médica yo me cambiaría de farmacia de inmediato. El antibiótico será necesario únicamente en el caso de que el dolor sea provocado por una infección y sólo el médico o el odontólogo puede hacer el diagnótico de la infección y recetará el antibiótico más adecuado para tratarla; en caso contrario sólo estaremos introduciendo una sustancia química en nuestro cuerpo con potenciales efectos secundarios que NO nos servirá para nada, además de problemas derivados del uso irracional de antibióticos como la aparición de resistencias en los microorganismos que hacen más difícil un tratamiento posterior. Tenlo muy claro: para administrar un antibiótico tiene que haber siempre un diagnóstico de infección realizado por el médico o, en este caso, el dentista.

Otros remedios que podemos encontrar en la farmacia, que podemos adquirir sin receta médica y que pueden aliviar el dolor de muelas son cremas, geles y sprays con anestésicos locales, principalmente benzocaína y lidocaína. La aplicación tópica de estos principios activos puede producir un alivio instantáneo en muchos casos y se pueden combinar con los antiinflamatorios.
Remedios naturales y caseros

Algunos remedios caseros pueden aliviar notablemente el dolor dental leve-moderado. Enjuagues bucales con agua templada con sal o agua oxigenada diluida puede aliviar el dolor de muelas y puede realizarse tantas veces como sea necesario a lo largo del día pero sin pasarte o puedes provocar la aparición de úlceras por irritación (quemadura química). En algunas ocasiones un buen cepillado y limpieza con seda dental puede milagrosamente quitar completamente el dolor si se debía a particulas de comida incrustadas en los dientes o encías (vea como realizar una limpieza dental correcta). También se puede aliviar bastante el dolor de muelas con la aplicación de frío utilizando hielo (nunca directamente, siempre envuelto en tela); este frío intenso duerme las terminaciones nerviosas de la zona.

En muchos pacientes el dolor de muelas puede reducirse de forma efectiva con remedios naturales y a base de plantas medicinales. De estos remedios el más conocido es presionar clavo entre los dientes (la planta, no te vayas a poner a masticar clavos de hierro) o frotar aceite esencial de clavo en el diente dolorido y alrededores. También se usa hojas de menta mascadas y raíz de jengibre.